Formato Para Imprimir »

Los trabajadores de atención domiciliaria Hesed

Hesed es una red de centros comunitarios judíos y servicios sociales que La Fraternidad apoya y que proporciona ayuda vital a judíos empobrecidos en toda la antigua Unión Soviética. Hesed significa bondad amorosa en hebreo, y eso es exactamente lo que los trabajadores de atención domiciliaria Hesed ofrecen cuando visitan a ancianos confinados a sus hogares, que necesitan ayuda con las tareas diarias y el acompañamiento de personas cariñosas.

Esta red, patrocinada por La Fraternidad, provee sustento a aquellos que lo necesitan, así como a quienes ofrecen la asistencia compasiva, como es el caso de Irina.

La Fraternidad se convierte en familia

A mediados de la década de 1990, Irina dejó por un tiempo su trabajo como ingeniera en Kiev, Ucrania, para cuidar a su madre enferma. Cuando trató de volver al trabajo, descubrió que su puesto había desaparecido. Ella pensó que se debía a la agitación post comunista que se extendió por toda la antigua Unión Soviética durante la transición hacia una economía más abierta. Afortunadamente, desde 1999, Irina se ha estado desempeñando como trabajadora de atención domiciliaria Hesed en su ciudad.

Irina sabía de Hesed por sus actividades culturales judías. “Cuando abrió por primera vez, llevé a toda mi familia. Nunca habíamos visto nada parecido”, recuerda Irina. “Poder llevar a cabo actividades judías abiertamente fue increíble después de vivir bajo el comunismo, donde las tradiciones judías estaban prohibidas”.

Como no había empleos disponibles en ingeniería, Irina decidió probar su suerte con Hesed.

Hesed literalmente me rescató”, explica Irina. “Ellos no me dejaron morir de hambre. No tenía ingresos y el único lugar en el que podía encontrar trabajo era en Hesed”.

Ahora que ha estado trabajando en atención domiciliaria por casi 20 años, Irina se apresura a decir que su vocación es más que un simple trabajo. “Mis pacientes me han enseñado mucho”, ella dice. “Me han enseñado cómo prestar cuidado”.

“Lo único difícil es que muchos de los pacientes mueren. Es muy triste. Todos mis clientes difuntos eran grandes personas. Mis clientes actuales son muy buena gente también. De hecho, una se mudó a Nueva Zelanda y todavía sigo recibiendo cartas de ella”.

A lo largo del tiempo que Irina ha estado con Hesed, ella ha participado en muchos cursos de capacitación y talleres, e incluso recibió una certificación adicional en atención geriátrica. Todas estas capacitaciones la ayudan en su trabajo, aunque la mayor cualidad de Irina es su empatía natural.

Durante los últimos cinco años, la principal paciente de Irina ha sido Bella. Bella no tiene familia, así que Irina es todo para ella. Irina le cocina y le hace las compras y la limpieza. También ayuda a Bella a bañarse y la acompaña con cariño.

Según el director de Hesed: “Irina es la persona más cercana en el mundo a Bella. Ella ha reemplazado eficazmente a su familia, que falleció hace mucho tiempo”. Este es el tipo de cuidado amoroso que La Fraternidad hace posible todos los días, gracias a nuestros fieles donantes.

 

All active news articles