Pequeños Regalos

El proyecto Pequeños Regalos de La Fraternidad para madres primerizas, brinda asistencia a madres solteras israelíes que enfrentan dificultades financieras y también ayuda a sus bebés recién nacidos.

Cuando se trata del cuidado de los bebés, las madres deben comprar muchos artículos, como pañales, toallitas húmedas, fórmula, biberones y ropa nueva que el bebé dejará de usar continuamente. Estos costos adicionales realmente pueden comprometer económicamente a una madre si no tiene los medios o el apoyo para atender a su hijo.

Pequeños Regalos ofrece una canasta de obsequios a madres primerizas, que está llena de artículos como fórmula, biberones, champú para bebés y crema. Desde el inicio del programa, hemos entregado 750 de estas canastas. Además de la canasta de obsequios, La Fraternidad también ofrece un cupón mensual por valor de 200 shekels israelíes a las madres, para que puedan satisfacer las necesidades de sus bebés de forma continua.

El proyecto Pequeños Regalos ayuda a madres en apuros como Aline, a quien Ami Farkas de La Fraternidad visitó recientemente.

Conocer a Aline

Hace poco fui a visitar a Aline, que es madre soltera de cuatro hijos y que vive en la ciudad de Lod. Na'ama quien es representante de campo de La Fraternidad y administra el proyecto Pequeños Regalos, así como otros proyectos de servicio en el área, me condujo al apartamento de Aline. Cuando entramos, Aline saludó a Na'ama con un cálido abrazo y comenzaron a hablar como si fueran mejores amigas.


“Ella es como mi madre”, dijo Aline. “Na'ama siempre me apoya, escucha mis problemas y encuentra una manera de ayudar”.

Aline ha estado recibiendo ayuda de nuestro ministerio a través del proyecto Pequeños Regalos desde que nació su hijo más pequeño hace cinco meses. Na'ama ha mantenido una relación cercana con Aline y la ha podido asistir varias veces.

“Necesitaba una cama para uno de mis hijos, y Na'ama encontró a alguien en el vecindario que se estaba deshaciendo de la cama de un niño y me la trajo. Cada vez que necesito ropa para mis hijos en crecimiento, Na'ama me trae ropa de segunda mano de familias que la donan. Gracias a La Fraternidad, siento que tengo una familia; siento que me escuchan y me apoyan”, comentó Aline.

“La gente del vecindario conoce y respeta La Fraternidad; nuestra generosidad es contagiosa”, explicó Na'ama. “Recibo llamadas de personas al azar que saben que trabajo para La Fraternidad y expresan su deseo de ayudar”.

Muebles y electrodomésticos usados, ropa de bebé y otros artículos para el hogar han llegado a las manos de Na'ama a través de personas que aprecian el aporte de La Fraternidad en su vecindario y que también desean una oportunidad para ayudar a las madres.

Aline, que proviene de una familia pobre de nueve miembros, depende de La Fraternidad. A la edad de 26 años, ha sufrido mucho, pero se ha mantenido fuerte por sus hijos. Su ex-marido era un maníaco depresivo que a menudo la maltrataba. Actualmente no paga manutención de menores y no tiene ninguna relación con los niños.

Cuando Aline dejó a su ex-marido, se sintió muy sola al principio, pero luego se dio cuenta de que se había sentido sola incluso cuando estaban casados. Sin embargo, Aline no está sola; tiene cuatro hijos que adora y que necesitan que ella los cuide y los ame.

La Fraternidad le proporciona a Aline un cupón de 200 shekels por mes, con el que compra la fórmula para el bebé, pañales y toallitas húmedas. Además de la ayuda que le brindamos a Aline, Na'ama también ha inspirado a otros en el vecindario y los ha motivado a echar una mano para ayudar a Aline y a otras madres solteras que la necesitan desesperadamente.

 

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