Isaías 58

Una segunda oportunidad de éxito para un par de gemelos difíciles

Svetlana vive sola en Ucrania

Se desconoce la historia completa de los gemelos judíos Boris y Miguel, de doce años de edad. Cuando tenían cinco años, fueron encontrados en Moscú, Rusia, en mal estado físico y mental, y fueron llevados a una albergue para niños patrocinada por La Fraternidad.

Poco después, los chicos le pidieron a su madre que los visitara. Cuando llegó y se enteró de su deseo de permanecer allí, rápidamente se fue sin despedirse. Ni siquiera les dejó un cambio de ropa.

No se conoce al padre de los niños. La madre tiene la costumbre de cambiar constantemente de esposo, de trabajo, de ciudad y de número de teléfono. Es extremadamente difícil contactarle, por lo que los chicos rara vez se comunican con ella.

Este año, Boris y Miguel fueron sorprendidos por la visita de Sergei, un hermano que ni siquiera sabían que tenían. El personal de la albergue para niños espera que Sergei se una a sus hermanos gemelos y se quede allí.

Boris y Miguel han pasado de ser unos niños abandonados, mal educados y necesitados, a convertirse en dos hermanos que se sienten sanos y amados. Boris es muy inteligente y un buen estudiante que participa en espectáculos y obras de teatro. A Miguel le encantan los deportes y participa en numerosos competiciones.

Sin la ayuda de La Fraternidad, estos hermanos habrían enfrentado una vida en las calles e incluso podrían estar muertos. Hoy son el orgullo de la comunidad judía, gracias a La Fraternidad y a quienes nos apoyan.