Syla: una heroína verdadera recibe ayuda vital

Syla es una viuda judía pobre que vive sola en una choza derruida de dos habitaciones, en Ucrania. Su casa no tiene electricidad ni agua potable, y Syla padece varias enfermedades. Syla es una heroína verdadera —aunque uno no lo notaría al verla— cuya historia de inspiración y valentía merece ser contada a todo el mundo. Syla creció en la antigua Unión Soviética, donde aprendió a hablar alemán de los vecinos de su familia. Algo muy raro entre las niñas judías de esa zona, sin embargo, no sabía que esto salvaría su vida, la de sus hijos y la de muchos otros judíos.

En 1941 las tropas nazis invadieron el pueblo donde vivía Syla. Enseguida llegaron los escuadrones móviles de la muerte, los Einsatzgruppen, cuya labor era ir detrás del ejército alemán matando a los judíos y otros «indeseables». Como Syla hablaba alemán, pudo convencer a los nazis de que ella y sus hijos eran alemanes. De esa manera Syla salvó su propia vida y la de su familia.

Pero Syla también estaba decidida a ayudar a otros a escapar. Puesto que los oficiales nazis a menudo usaban como base la casa de Syla, ella se enteraba de antemano de los planes que tenían para matar a los judíos de la región. Entonces, mandaba a sus hijos por las noches a los pueblos en donde vivían aquellos judíos a quienes planeaban matar, y los alertaban dejando bolsas de sal en los umbrales de sus casas; y así podían escapar y ponerse a salvo.  De este modo, Syla ayudó a escapar de una muerte segura a una innumerable cantidad de judíos.

Hoy, Syla es solo una más entre muchos ancianos judíos de la antigua Unión Soviética que viven en una situación económica muy difícil. Pero me alegra comunicarles que Syla ahora recibe una cantidad importante y variada de alimentos esenciales, medicamentos y ayuda médica, combustible para calefacción y visitas de un asistente social, gracias al programa Isaías 58, de La Fraternidad.  Y gracias a este programa, Syla ya no tiene que luchar para sobrevivir.

Espero que hoy usted también dé su donativo para este ministerio de socorro, de modo que otros como Syla puedan vivir el resto de sus vidas con un poco de dignidad y bienestar.

Por favor done a Isaías 58 hoy.