Nuevo hogar en la Tierra Santa
No es fácil irse de un país comunista, pero de alguna forma Sophie logró escaparse hacia Israel con sus hijos. Su esposo no tuvo tanta suerte y el gobierno lo obligó a quedarse. A pesar de que estaba afligida, Sophie sabía que había hecho lo correcto para sus hijos. Se estableció en Jerusalén y pudo mantener a su familia trabajando en una tienda de muebles, trabajo que conservó hasta los 65 años cuando la tienda entró en bancarrota, otra víctima de la crisis económica y de seguridad en Israel. Ahora la única fuente de ingresos de Sophie es una pequeña pensión del Estado que apenas le alcanza para pagar el alquiler. Por suerte, ella se dio cuenta de la existencia del Comedor Chasdei Yosef, fundado porlos Centinelas de Israel, programa de la Fraternidad, el cual suministra comidas gratis para miles de necesitados israelíes todos los días. Aquí, Sophie recibe una nutritiva comida caliente, así como la compañía de las personas que trabajan en la cocina y de otros israelíes ancianos. Si no fuera por esta ayuda, Sophie habría vivido sus últimos días en la pobreza y el aislamiento. Sophie sabe que estos nutritivos alimentos llegan hasta ella gracias a la generosidad de nuestros Centinelas de Israel. Gracias a Dios por este comedor y por toda la gente que lo hace posible — dice Sophie. Las personas que dan ayuda a los necesitados hacen la obra de Dios. Estoy segura de esto. Es lo que enseña la Biblia. Sus donativos a los Centinelas de Israel les brindan a las personas como Sophie alimento, albergue, cuidados médicos, ropa y otros artículos necesarios. Le pedimos que dé su donativo hoy para ayudar a los desesperados israelíes que no tienen donde ir, y pida para sí la bendición prometida a los que bendicen a los hijos de Dios (Génesis 12:3). |
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