Isaías 58 prodiga amor y bondad a los ancianos judíos necesitados ![]() Yida nació en Ucrania en 1931 y creció en una familia judía muy religiosa. Sus padres observaban estrictamente el sabat y las festividades judías y llevaban a Yida y a sus tres hermanos a la sinagoga todas las semanas. Yida recuerda especialmente las alegres festividades de Purim y Hanukkah. Pero ya no queda nada de la familia de Yida, excepto esos recuerdos preciosos. Sus padres y hermanos murieron, al igual que su esposo y su hijo único. Hoy en día ella vive sola en Ucrania. Yida lucha con problemas de salud. La hipertensión y una artritis paralizante dificultan su capacidad de movilizarse por sí misma. Su situación económica es desesperante. Su única fuente de ingresos es una pensión magra de $44, la mitad de los cuales gasta en los servicios públicos. De modo que no puede afrontar el pago de las reparaciones y mejoras que necesita su hogar, que carece de calefacción central y agua potable. Pero el centro Hesed de esa localidad (uno de los muchos que hay por toda la antigua Unión Soviética), patrocinado por los donativos que usted da al programa Isaías 58, de La Fraternidad; es un rayo de luz en la vida de Yida. En el centro Hesed, palabra hebrea que significa “bondad amorosa”, Yida recibe distintos tipos de ayuda, como alimento, medicamentos y artículos para el invierno como frazadas y combustible. Además, recibe la visita regular de uno de los voluntarios del centro Hesed, lo cual la ayuda a disipar la soledad. Gracias a Dios por los socios colaboradores de Isaías 58 que financian centros como este. Haga hoy su donativo generoso a este programa que salva vidas, para que tanto Yida como otros miles de judíos atrapados en la necesidad y la soledad en la antigua Unión Soviética puedan continuar recibiendo el amor y la bondad que se mencionan en Isaías 58. |
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