No estamos solos

Estimado amigo de Israel:

A principios de este mes, estaba a pocas horas de dirigirme al aeropuerto para tomar un vuelo a Hong Kong, cuando escuché las ya familiares e inoportunas noticias: Decenas de cohetes disparados contra Israel por terroristas en Gaza. Sirenas de código rojo sonando, algunas en lugares tan lejanos como el Mar Muerto y Hebrón. Clases canceladas. Trenes cerrados. Múltiples heridos.

Una vez más, Israel estaba en alerta y la guerra parecía inminente.

Los terroristas de Hamás les advirtieron a las tropas israelíes que no debían responder y amenazaron con disparar cohetes contra Jerusalén si lo hacían. Esta fue una petición nueva e ilusoria de una fuerza armada que disparó más de 450 cohetes contra Tierra Santa, pegando casas en Netivot y destruyendo un autobús en la región de Sha’ar Hanegev en el sur de Israel.

La marcada escalada de ataques, seguida por períodos de relativa calma, causa grandes estragos. Los israelíes viven en constante incertidumbre, sin saber cuándo comenzarán los ataques con cohetes, orando para que tengan el tiempo suficiente para llegar a un refugio antiaéreo cuando suceda. Es especialmente desgarrador pensar en los niños que viven en esta situación. Cuando escucho de las sirenas de código rojo, siempre me pregunto dónde estarán mis cuatro nietos pequeños que viven en Israel y oro para que estén a salvo.

Lamentablemente, estamos acostumbrados a este repentino miedo y ansiedad. Pero los israelíes son tenaces y viven de la fe. Sabemos que nuestro Dios fiel ha prometido no dejarnos ni abandonarnos (Deuteronomio 31:6). Y gracias al continuo amor y apoyo de ustedes, La Fraternidad está ahí, como siempre hemos estado en tiempos de guerra y crisis, brindando ayuda que salva y sustenta vidas.

Estamos financiando alojamiento temporal para familias monoparentales empobrecidas, cuyas casas resultaron dañadas. También estamos poniéndonos en contacto con los olim (inmigrantes) que hicieron aliyá (inmigraron a Israel) con La Fraternidad, recordándoles qué hacer si escuchan una sirena de código rojo y dándoles la información de contacto del Mando del Frente Doméstico. Además, nuestro personal estuvo presente en las áreas afectadas por los cohetes, para determinar las necesidades inmediatas. Gracias a su apoyo fiel, estamos preparados y listos para ayudar, sin importar lo que traigan los días y las semanas venideras.

Me siento alentado por su fiel apoyo. Mientras Israel se prepara una vez más para la posibilidad de una guerra, nos consuela el hecho de que no estamos solos. Tenemos amigos cristianos en todo el mundo que se mantienen firmes con nosotros, orando por nosotros y actuando como “centinelas en las murallas” (Isaías 62:6) cuando Israel más lo necesita.

Por favor, continúe orando por la seguridad y protección de Israel y su pueblo, y por el día en que Dios bendice a Israel con su regalo más preciado de shalom, la paz.

Rabino Yechiel Eckstein

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