Reúnanse y escuchen

Jacob llamó a sus hijos y les dijo: “Reúnanse, que voy a declararles lo que les va a suceder en el futuro.” — Génesis 49:1

La porción de la Torá de esta semana, Vaiejí, es de Génesis 47:28—50:26 y de 1 Reyes 2:1–12.

La tradición judía enseña que cuando Jacob se estaba muriendo y llamó a sus hijos a rodear su cama, quería revelarles los secretos del final de los tiempos. Los eruditos leen las palabras de Jacob de esta manera: “Reúnanse a mi alrededor para que pueda decirles lo que sucederá al final de los días.” Pero entonces, hay un impactante anticlímax cuando lo que sigue ¡no es de ninguna manera una revelación! Jacob procede a bendecir a sus hijos y a compartir los sueños que tenía para ellos, al igual que cualquier otro padre lo hubiera hecho.

Los eruditos sugieren que Jacob quiso revelarles a sus hijos unos secretos relacionados con el final de los tiempos, pero no era la voluntad de Dios y por eso Dios hizo que lo olvidara. Pero si miramos más de cerca el texto, tal vez, después de todo, haya allí un mensaje.

El Talmud cuenta una historia sobre el rabino Yehoshua, quien le preguntó al profeta Elías cuando vendría el Mesías. Elías le sugiere que le pregunte al Mesías mismo y le da instrucciones de dónde encontrarlo. El Rabino Yehoshua de hecho encuentra al Mesías y le hace su pregunta: “¿Cuándo vas a venir?”. El Mesías le responde: “¡Hoy!”.

El Mesías no vino ese día particular y cuando Yehoshua se reúne de nuevo con Elías, se queja de que el Mesías le mintió. “¡Él me dijo que iba a venir hoy!”, explica Yehoshua. “¡Él te dijo la verdad!”, afirma Elías. “Él vendría hoy,si oís hoy su voz’” (Salmo 95:7, RVR1995). El Mesías está listo para venir hoy, si tan sólo pudiéramos escuchar la Palabra de Dios y obedecer sus mandamientos.

Ahora, revisemos el mensaje final de Jacob a sus hijos. Él quería contarles cuándo vendría el Mesías, y entonces dijo: “Júntense y escuchen, hijos de Jacob” (Génesis 49:2, RVC). Quizás Jacob estaba dándoles a las generaciones venideras el siguiente mensaje: Si ustedes aprenden cómo unirse y escuchar la Palabra de Dios, el Mesías vendrá.

Pero el consejo de Jacob también nos es útil para sortear estos tiempos turbulentos. En primer lugar, juntarse. Unirse con Israel y con la gente que comparte nuestros valores bíblicos comunes. En segundo lugar, escuchar su voz. ¿Qué le está diciendo hoy la voz de Dios? En su corazón, ¿cuál siente que sea su voluntad para usted? Tenemos que permanecer firmes en nuestro compromiso con nuestros valores y actuar de acuerdo a nuestra fe.

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