Lectura bíblica: 2 Samuel 24:11 Kings 2:46

El incidente del pecaminoso censo de David y la plaga que siguió probablemente no está situado en orden cronológico, puesto que es difícil saber cuándo ocurrió. Lo más probable es que se añadió como una nota al pie de página al reinado de David, pero vale la pena aprender la lección. En un momento de debilidad, David escoge confiar en los números en vez de confiar en el Señor, y sus hechos tuvieron graves consecuencias para su pueblo. Otra vez vemos al complejo hombre que es Joab tratando de disuadir a David de hacer algo que Joab sabe que desagrada al Señor. Pero David insistió y la orden real fue ejecutada.

Algo bueno resultó de este incidente: la compra de la tierra en donde Salomón construiría el templo. Los días finales de David están registrados en los primeros capítulos de 1 Reyes, incluso la lucha por la sucesión y toda la intriga que a causa de esa sucesión se dio en la corte. El encargo final de David a Salomón tenía tanto instrucciones espirituales como instrucciones prácticas en un esfuerzo para asegurarse de la justa naturaleza del reinado de Salomón y de evitar a los traidores. En la lucha por el trono, otro hijo de David, Adonías, perdería su vida (2 Reyes 2:25).

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué fue Israel censurado con tanta dureza por el asunto del censo de David?
  2. ¿Cómo mostró David tener sentido del gran valor asociado a la alabanza de Dios y al ofrecimiento de sacrificios a Él?
  3. ¿Por qué tan rápidamente se proclamó Adonías rey, aun antes de que David hubiera muerto?
  4. ¿Cómo completó la muerte de Adonías la trágica profecía del juicio hecho contra la familia de David por causa del pecado cometido con Betsabé? (2 Samuel 12:6).

Reflexión

Es bueno recordar una vez más que a pesar de todas sus imperfecciones, David fue el ejemplo de una vida vivida para honra de Dios. Fue diligente en la búsqueda del honor y la gloria del nombre de Dios, y mostró gran misericordia por aquellos que no podían hacer nada a cambio. Un término que resume apropiadamente la vida de David es la palabra bíblica hesed, que significa el amor y la bondad de Dios para con nosotros.