Lectura bíblica: Génesis 28:10-22

Dios siempre sabe dónde encontrar a las personas que busca. Jacob, el hombre que más tarde llegaría a ser un patriarca, aprendió esto de una manera singular. Tras haber engañado a su hermano Esaú para robarle la bendición, tuvo que huir de su airado hermano mellizo. Pero Jacob no podía huir de Dios, y al detenerse a descansar en un sitio a unos diecinueve kilómetros al norte de Jerusalén, tuvo una visión en la cual vio una escalera que llegaba al Cielo. Si bien fue una experiencia asombrosa, lo más sorprendente es que a pesar de lo engañoso que era Jacob, Dios le prometió que su descendencia sería como «el polvo de la tierra» y que habitaría la tierra misma sobre la cual dormía.

Jacob despertó y se dio cuenta de que Dios había estado en ese lugar. Movido por el temor y el gozo, Jacob edificó un altar y llamó a aquel lugar Betel, o «casa de Dios». Dios reiteró su promesa de dar la tierra de Israel a Jacob y a su descendencia, y prometió llevarlo de vuelta a esa tierra, aunque iban a pasar veinte largos años antes de que Jacob pudiera volver. Este hecho histórico es de importancia crucial para el pueblo de Israel y su historia, ya que el pueblo israelí es el cumplimiento de este sueño que Dios le dio a Jacob.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué piensa que Dios se dio a conocer a Jacob en un sueño?
  2. Dios se presentó a Jacob como «el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac» (v. 13). ¿Por qué menciona el Señor a los antepasados de Jacob?
  3. Lea el Salmo 16:11 y describa al menos dos maneras en que la presencia de Dios puede convertir un lugar común, o un día corriente, en algo especial.
  4. Dios le dijo a Jacob que no lo dejaría hasta que cumpliera las promesas que le había hecho. ¿Significa esto que Dios dejó a Jacob después de que se cumplieron esas promesas?

Reflexión

Aún cuando no estamos en nuestro mejor momento, Dios es fiel para buscarnos y restaurar nuestra comunión con Él. Él puede acercarse a usted sin importar en qué momento de su vida se encuentre. La experiencia de Jacob en Betel es una prueba de ello. Confíe en que Dios le mostrará su voluntad aún cuando usted no espera que Él actúe.