Lectura bíblica: Isaías 1:1-4:6

El profeta Isaías es considerado por una gran mayoría como el mayor de los profetas-autores, como se denomina a los profetas cuyos mensajes fueron escritos y registrados en las Escrituras. Es evidente que Isaías pertenecía a una familia notable, dado el fácil acceso a la corte en Jerusalén del que gozó durante el reinado de los soberanos a los que sirvió (1:1). Isaías también sirvió durante uno de los períodos más difíciles de la historia de Israel, alrededor de 740-680 a. C. De modo que él no solo profetizó la caída del reino del norte de Israel, sino también presenció cuando fue conquistado y llevado al exilio por los Asirios en el 722. Isaías profetizó a Judá, el reino del sur, pero parte importante de su mensaje fue la catástrofe en el norte y la advertencia que comunicó a Judá.

Los comentaristas bíblicos han usado adjetivos elogiosos para describir la belleza y la fuerza de los escritos de Isaías. Pero él fue ante todo un profeta que comunicó al pueblo de Dios un mensaje incansable de juicio y un llamado al arrepentimiento. Estos primeros capítulos revelan el propósito inquebrantable del profeta de sacar a la luz la corrupción que caracterizaba a Judá en su época. Como un médico hábil, Isaías abrió las heridas morales y espirituales de su pueblo a fin de que pudieran ser limpiadas, vendadas y sanadas. La situación en Judá era crítica. Primero, los ejércitos de Asiria que habían invadido el reino del norte marchaban hacia Jerusalén. Segundo, y aún más grave, el Dios de Israel estaba airado con su pueblo e incluso rechazaba sus sacrificios. Nada, aparte de una limpieza y arrepentimiento concienzudos, evitaría este juicio severo.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué dijo Dios a los de Judá «no me traigáis más vana ofrenda» (1:13), que eran los sacrificios y ofrendas prescritos por la ley (pista: leer 1 Samuel 15:22-23)?
  2. ¿Qué alternativas ofreció Dios al pueblo rebelde de Judá (1:19-20)?
  3. ¿Qué promesa hizo Dios a Judá a pesar del juicio (1:24-27)?
  4. ¿Cuál es el futuro glorioso descrito en Isaías 2:14 y 4:26?
  5. ¿Qué imagen presenta Dios de sí mismo al pueblo de Judá en Isaías 3:13-15?

Reflexión

La mayoría de nosotros conocemos a alguien como Isaías: alguien que nos dice la verdad a pesar de que nos duele oírla. Un amigo precisa valentía para decirnos la verdad y advertirnos sobre peligros futuros, y deberíamos agradecer al Señor por darnos a alguien que muestra tan profundo interés en nosotros.