Lectura bíblica: Isaías 13:1-18:7

Un aspecto innegable de la profecía bíblica que hemos descubierto en nuestro estudio de Isaías es la sentencia pronunciada sobre los pueblos y las naciones que desprecian y desobedecen a Dios. El capítulo 13 empieza con una extraordinaria sección que se extiende hasta el capítulo 23, y que denominamos la sentencia sobre las naciones. Con frecuencia, a estos pasajes se les llama «profecía», palabra que viene de un verbo que significa «ser levantado o llevado». Así que la palabra de juicio del profeta era un peso gravoso que, no obstante, debía ser transmitida porque también era palabra del Señor.

La primera nación que se menciona en esta profecía es Babilonia, centro de rebelión contra Dios desde su misma fundación como Babel (Génesis 11). Esta profecía se extiende al futuro lejano, mucho más de un siglo después de la época de Isaías, hasta la conquista de Babilonia a manos del imperio Medo-Persa (13:17) en el 539 a. C. Filistea fue enemigo de toda la vida de Israel, como lo fue Moab. Y Cus, que abarcaba Sudán y la parte norte de Etiopía, fue conocida por tratar de persuadir a Judá de ponerse de lado de Egipto en contra de Asiria. Una de las partes menos aceptada del mensaje de Isaías a Judá fue la advertencia de no aliarse con coaliciones en contra de Asiria y depender de estas para protegerse, sino de volverse al Señor y confiar solamente en Él.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué cayó Babilonia bajo un juicio tan severo de parte de Dios?
  2. ¿Cuál promesa a «Jacob», o al pueblo de Israel, reaparece en Isaías 14:13?
  3. ¿Qué nos revela Isaías 15:5 acerca del corazón mismo de Isaías?
  4. ¿Por qué el reino del norte de Israel se incluyó en la profecía de Isaías contra las naciones?

Reflexión

Isaías 17:1214 describe el destino final de las naciones que decidieron oprimir al pueblo elegido de Dios. Estos versículos son muy pertinentes en nuestros días en los que apoyamos a Israel y enfrentamos a los enemigos que buscan su destrucción. Recordemos que nuestro Dios es el soberano de las naciones de la Tierra y que sus planes se cumplirán.