Lectura bíblica: Isaías 24:1-25:12

El estilo arrollador de la profecía de Isaías reaparece en estos capítulos. En especial, en el capítulo 24, que habla de un día apocalíptico en el que Dios juzgará la maldad en todo el mundo y le quitará el poder que tiene en la Tierra. El carácter futuro de esta profecía queda claro de inmediato por su naturaleza devastadora, un tiempo en el que la maldición (24:6) pronunciada sobre la Tierra en la caída de Adán y Eva (Génesis 3) será al fin revocada. Estos capítulos siguen un conocido modelo profético de juicio seguido de una bendición cuando ha sido quitada la causa del juicio.

Queda claro que la bendición posterior a la devastación de Isaías 24 es el bendito reino del Mesías. El capítulo 25 es una bella descripción de las bendiciones y la abundancia del reino del Mesías sobre «este monte», una alusión a Jerusalén. Una vez más, todas las naciones se beneficiarán de la exaltación de Israel. Todo sufrimiento y todo dolor que puedan causar lágrimas desaparecerán, e incluso la muerte misma será quitada. Quizá lo más emocionante de todo es que Israel recuperará la confianza en Dios como su Señor y Redentor cuando el Mesías gobierne en justicia y rectitud desde Jerusalén. La mano de bendición del Señor reposará sobre su pueblo. Ese es un día que anhelamos y esperamos.

Preguntas de estudio

  1. ¿Qué consejo dio Isaías ante el juicio inminente de Dios sobre la Tierra (24:15-16)?
  2. ¿En qué sentido es especialmente adecuado el castigo de «los reyes de la tierra» (24:21-22)?
  3. ¿Qué atributo de Dios alaba Isaías en 25:1, cuando contempla los justos juicios de Dios y el reino mesiánico venidero?

Reflexión

Es maravilloso contemplar las glorias del reino mesiánico venidero. Mientras esperamos con ansias la llegada de aquel día, también tenemos el privilegio y la responsabilidad de hacer todo lo que podamos para aliviar el sufrimiento humano y enjugar las lágrimas de los necesitados.