Lectura bíblica: Isaías 26:1-27:13

Las profecías que encontramos en estos capítulos contrastan con los juicios pronunciados por Isaías en capítulos anteriores. El profeta penetra el futuro y ve que durante la era mesiánica Dios fortalece y guarda a Jerusalén. Esto es algo muy diferente a lo que se menciona en 25:2 para la ciudad. En ese entonces la ciudad fue destruida porque los habitantes se rebelaron contra Dios, esto quizá sea una referencia simbólica a Babilonia, los altivos enemigos de Dios. En cambio, los habitantes de Judá cantarán de la protección y la redención de Dios «en aquel día», el cual se refiere al gobierno justo del Mesías.

La frase «en aquel día» sirve para bosquejar el mensaje del profeta en el capítulo 27. Dios juzgará al malvado, el cual está representado aquí por Leviatán, la mítica serpiente marina. Después de esto, la nación de Israel podrá cantar de su tierra llamándola «la viña del vino rojo» (v. 2), en fuerte contraste con el canto de la viña en Isaías 5:17, que solo habla de destrucción. La tierra prosperará y florecerá, y «en aquel día» el remanente de judíos volverá. Hoy día La Fraternidad tiene parte en el cumplimiento de esta emocionante profecía, ayudando a los exiliados judíos a volver y a establecerse en Israel por medio de nuestro programa En alas de águilas.

Preguntas de estudio

  1. Isaías 26:1b puede traducirse: «Salvación pondrá Dios en lugar de muros y fosos». ¿Por qué Jerusalén no necesitará estas defensas en el día del Mesías?
  2. ¿Qué promesa hace Dios al remanente de Israel en Isaías 26:21?
  3. ¿Por qué insta el Señor a Israel a que «haga la paz» con Él (27:5)?
  4. Según Isaías 27:12, ¿qué tan completa será la reunión de Israel después de su exilio?

Reflexión

La referencia al «camino del justo» que es allanado (26:7) nos recuerda que hay bendiciones para nosotros si vivimos de acuerdo con las normas divinas. Esto no significa que estamos exentos de problemas o inquietudes, sino que cosecharemos consecuencias positivas de nuestras acciones.