Lectura bíblica: Isaías 48:1-50:11

Una de las verdades fundamentales de la Biblia es que Dios escogió a Israel para que fuera no solo su pueblo —mediante un pacto especial y eterno que hizo con él—, sino también su instrumento de bendición para el mundo. Cabe notar que la fidelidad con la que Israel cumplió su llamado varió de una generación a otra. Sin embargo,  el peor momento de la nación llegó cuando fue llevada cautiva a Babilonia, debido a los muchos años de mezclar la adoración a Dios con la adoración a los ídolos. Los mensajeros como Isaías profetizaron esta cautividad y escribieron acerca de ella más de un siglo antes de la conquista de Jerusalén.

Aún así, Dios había profetizado también el fin de la cautividad de Israel y su salida de Babilonia. Esto vendría acompañado de gritos de júbilo como durante el éxodo, cuando Dios sacó agua de la roca. Isaías 49:1–6 es el segundo de cuatro pasajes que suelen llamarse los cánticos del siervo (los otros son Isaías 42:1–4; 50:4–9; y 52:13–53:12) porque se refieren al avdi, que en hebreo significa «mi siervo». Los comentaristas judíos difieren en cuanto a la identidad del siervo. Aunque se le llama Israel en 49:3, en otros lugares pareciera estar en oposición a Israel. Sea que el siervo corresponda al Mesías o a Israel mismo, estos pasajes hablan de un período de sufrimiento seguido de redención.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué cree usted que fue necesario que Dios instara a su pueblo a huir de Babilonia (48:20) tan pronto tuviera la oportunidad?
  2. ¿En qué manera habla Isaías 49 del amor de Dios por Israel, su pueblo?
  3. ¿Con qué gran suceso se relacionan las promesas de 49:10-12?
  4. En el tercer cántico del siervo (Isaías 50:49), ¿de qué forma expresa el siervo su absoluta confianza en Dios?

Reflexión

Isaías 50 concluye con una exhortación contra la tentación humana de «encender nuestro propio fuego», que es confiar en nosotros mismos en lugar de poner toda nuestra confianza en Dios. Pero solo el Señor puede guiarnos por el camino recto y darnos verdadera paz.