Lectura bíblica: Isaías 63:1-66:24

Los últimos capítulos están a la altura de este libro que sale de la pluma del mayor de los profetas-escritores de Israel. Es apropiado que estos capítulos hablen de los requerimientos para el pueblo de Dios que espera las bendiciones venideras. La imagen del Señor que marcha en juicio confirma que la venida del Mesías para restaurar por completo a Israel contempla el juicio contra los enemigos de la nación, que fueron también los enemigos de Dios. En lugar de juicio, Israel entrará en oración y confesión y en súplica para que el Señor venga y muestre su poder a favor de su pueblo.

En muchos sentidos, la respuesta de Dios a la oración de su pueblo constituye un resumen del mensaje de Isaías. Dios dijo que aunque había ofrecido su amor a Israel, ellos lo habían rechazado, y por ende atrajeron juicio. Pero aun bajo ese juicio, un fiel remanente de Israel sería guardado y viviría para experimentar la gloriosa restauración de la nación que Dios llevaría a cabo. De manera acorde, la profecía de Isaías termina con la mención de «los nuevos cielos y la nueva tierra» que Dios hará, y que es una promesa de bendición y dicha futuras que su pueblo ha atesorado a lo largo de su historia.

Preguntas de estudio

  1. ¿De qué manera animó a Israel en tiempos de Isaías el recordatorio de la liberación de Israel bajo Moisés (63:11-14)?
  2. ¿Qué imágenes usó el profeta (Isaías 64:8) para describir la relación de Dios con su pueblo?
  3. ¿Por qué serían especialmente reconfortantes para los israelitas las palabras de Isaías 65:17?
  4. ¿Cuál consideraría usted que pueda ser la lección general que podemos extraer de nuestro estudio de Isaías?

Reflexión

Esta lección también constituye un oportuno recordatorio de que Dios siempre establece requisitos para que nosotros podamos disfrutar del beneplácito de su favor. Ahora que conocemos lo que Dios exige de nosotros, conviene que dediquemos unos momentos a reflexionar sobre esto.