Lectura bíblica: Jonás 3:5-10

Es probable que para la gran sorpresa de Jonás los ninivitas se tomaron muy en serio su mensaje del inminente juicio de Dios. Y encontramos aquí el otro tema central de Jonás, que Dios es un Dios de amor y de justicia para todos los pueblos. Se ve claramente su justicia en que el pecado de Nínive no iba a quedarse sin castigo. Pero el amor de Dios se evidencia en el hecho de que envió a Jonás a advertir a la gente y darle oportunidad de arrepentirse. Y eso hicieron, «desde el hombre de la calle» hasta el rey.

Los ninivitas mostraron gran sentido de urgencia y cabalidad en su arrepentimiento. El rey prohibió a todos comer y beber y ordenó que aun los animales se vistieran con telas ásperas. Es la segunda vez en el libro de Jonás que los que no eran israelitas se abandonaron completamente a la misericordia de Dios, y la segunda vez que Dios respondió mostrando su gran misericordia.

El versículo 10 es tal vez la parte más asombrosa de esta increíble historia. Cuando Dios vio la profundidad del arrepentimiento de los ninivitas, suspendió su amenaza de destrucción. Todos tenían razón para estar felices… excepto Jonás.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué los ninivitas respondieron tan rápidamente?
  2. ¿Por qué todos en Nínive ayunaron y se vistieron con telas ásperas?
  3. ¿Qué revela el versículo 9 acerca de la agudeza de entendimiento que dio Dios al rey de Nínive y a sus nobles?
  4. ¿Cuál atributo de nuestro gran Dios hizo posible que los ninivitas se salvaran?

Reflexión

Aun cuando esta situación no concluyó de la manera que Jonás quería, Dios mostró su misericordia y compasión a un gran número de personas. Este relato es una prueba de que la intercesión ante Dios puede hacer que Él modifique el curso de las acciones que se ha propuesto.