Lectura bíblica: Malaquías 3:16-18

Malaquías finalizó su ministerio profético hablando brevemente del inminente día del Señor. El capítulo cuatro de Malaquías no existe como capítulo aparte en la Biblia hebrea, la cual incluye estos seis versículos en el capítulo 3 (por eso tenemos 3:1-24). Pero es el mismo mensaje en todo caso. En un versículo que recuerda su referencia anterior al fuego refinador de su juicio en los días del Mesías, vuelve Dios al tema de un fuego ardiente que consumirá no solo a los malhechores en Israel, sino a todos los que están contra Él. La ejecución de la purga se expresa en términos que serían fácilmente entendibles por gente de una sociedad agraria: no quedará «una raíz o una rama», eso es, no van a quedar ni trazas. Por el contrario, serán cenizas que el viento se llevará.

Sin embargo, el futuro de los que obedecen al Señor será muy diferente, porque serán restaurados y entonces brincarán de contentos como becerros fuera del corral. Estas palabras pueden haber significado gran aliciente o mucho temor para los lectores de Malaquías al darse cuenta de la certeza y de la irrevocabilidad del juicio del Señor. Pero Dios no va a dejar a su pueblo sin advertencia o sin oportunidad de arrepentimiento previo al juicio, como lo demuestra la promesa de enviar al profeta Elías a Israel. El regreso del profeta tiene como propósito volver los corazones de Israel de nuevo hacia el Señor. Los sabios traducen el pasaje diciendo volverá los corazones de los padres «a través de» más que «hacia» sus hijos y viceversa. Esto significa entonces que se exhortarán a andar en los caminos del Señor, la forma más segura de evitar que Dios hiciera venir maldición sobre la tierra.

Preguntas de estudio

  1. ¿En qué manera el día del juicio de Dios será como un horno ardiente?
  2. ¿Cuál escena se pinta como becerros sacados del corral?
  3. ¿Por qué terminaría Dios el libro de Malaquías con la amenaza de una maldición?

Reflexión

Está profecía final resume lo que deben ser nuestras vidas: que seamos fieles a Dios y libres para amarlo y seguirlo por siempre, o que seamos derrotados por su poder. Esforcémonos por vivir día a día conscientes de esta realidad.