Lectura bíblica: Zacarías 7:1-14

Cerca de dos años después de haber recibido sus ocho visiones nocturnas, Zacarías comunicó cuatro mensajes de Dios al pueblo de Judá que había regresado del exilio en Babilonia (7:47; 7:814; 8:117; 8:1823). Llega a la ciudad santa un grupo de Betel, ciudad ubicada a diecinueve kilómetros al norte de Jerusalén, con una pregunta: a raíz de que se estaba construyendo el segundo templo ¿debían ellos seguir el ayuno iniciado por los judíos en Babilonia para conmemorar la destrucción por fuego del primer templo a manos del rey Nabucodonosor y que había ocurrido más de setenta años atrás cuando este destruyó Jerusalén? Aunque era una pregunta clara y franca, evidenciaba una falta en el pueblo que Dios quería tratar. Así que la respuesta que Él comunicó a Zacarías no solo trata esa pregunta, sino el motivo subyacente del pueblo.

En esencia, esta fue la respuesta de Dios a la pregunta: «Sea que ustedes ayunaran o festejaran, no lo hacían para mi gloria». En especial, los versículos 810 hablan de la esencia de la religión verdadera: tener la actitud interior correcta en la adoración y practicar la justicia y la compasión con los semejantes, especialmente con los más vulnerables y necesitados. La desobediencia a este mandato hizo que Dios entrara en juicio contra la generación de israelitas que había sido llevada cautiva a Babilonia. Dios nunca ha tolerado la actuación religiosa externa que oculta la maldad, y esta tampoco satisface los requerimientos santos de la Tora, que es la ley. En tiempos de Zacarías, el pueblo necesitó frecuentes recordatorios para no repetir los errores de sus antepasados.

Preguntas de estudio

  1. En Zacarías 7:7, ¿qué nos muestra que los israelitas de la cautividad en Babilonia habían recibido múltiples advertencias de Dios para que cambiaran su conducta?
  2. ¿Cuál es el eje de las instrucciones de Dios para su pueblo acerca de lo que a Él le agrada (7:8-10)?
  3. ¿Por qué estaba enojado el Señor con la generación que fue llevada cautiva?
  4. ¿Por qué no quiso Dios oír cuando esa generación anterior clamó por fin a Él para pedir su ayuda?

Reflexión

La cita en 1 Samuel 16:7 corresponde a la historia de cómo eligió Dios a David como rey de Israel. Podemos animarnos con el recordatorio de que aún hoy Dios busca personas para bendecirlas y que escoge a aquellos cuyos corazones son rectos para con Él.