Lectura bíblica: Éxodo 15:19-21; Números 12:1-16; 20:1

Al igual que su madre Jocabed, María es una figura clave a pesar de que su aparición en el texto bíblico es poco clara. Lo que ella hizo para salvar a su hermano Moisés del decreto de muerte del faraón requirió fe y valor. Pero al igual que el nombre de su madre Jocabed, el de María no aparece en Éxodo 2. Su primera mención aparece cuando participó en el gran cántico de liberación que Moisés y los israelitas entonaron después de que Dios sepultó al faraón y a su ejército en el mar Rojo

La Biblia dice que María era «profetisa». Esto sugiere que el Señor hablaba de alguna manera por medio de ella, lo cual podría explicar lo que ocurrió en Números 12. Puede ser que Aarón haya encabezado la sedición contra Moisés como líder, pero es evidente que María fue también responsable. Sin embargo, Dios reafirmó la autoridad de Moisés de la manera más contundente, y castigó a María con lepra. Ella murió después en Cades.

Preguntas de estudio

  1. ¿Qué indicación da el capítulo 15 de Éxodo que María ejercía un papel de liderazgo entre los israelitas?
  2. ¿Cómo sabemos que María y Aarón se valieron del matrimonio de Moisés como excusa para ocultar sus celos?
  3. María, a pesar de haber actuado con insensatez, fue una figura importante en la historia de Israel. ¿Qué hizo la nación entera durante los siete días que ella necesitó para quedar limpia de su lepra?
  4. Lea Miqueas 6:4 y describa en sus propias palabras el gran homenaje que Miqueas rindió a María.

Reflexión

Lo que sabemos acerca de María puede servirnos de lección y también de inspiración. Es alentador saber que Dios honra nuestros actos de fe, sin importar cuán pequeños parezcan a nuestros ojos.

Por otro lado, la vida de María también nos enseña que los celos no tienen lugar en el pueblo de Dios, porque Él tiene un lugar de servicio para cada uno de nosotros, y es Él quien lo escoge, no nosotros.