Lectura bíblica: 1 Samuel 25:1-42

Sabemos que en la Biblia los nombres de las personas solían reflejar su carácter. Eso nos lleva a preguntarnos en qué pensarían los padres de Nabal cuando llamaron su nombre «insensato». Pero según admitió su propia esposa, a Nabal le iba bien su nombre pues al desdeñar la solicitud de provisiones que le hizo David, puso, de manera insensata, su vida y toda su casa en riesgo mortal.

Ya habían transcurrido más de 100 años desde los sucesos relatados en 1 Samuel 1-2, y Samuel había muerto. David y sus hombres huían del rey Saúl. En esa época era costumbre que los hombres armados protegieran los rebaños de las personas adineradas y que recibieran algo a cambio. David había hecho esto a favor de Nabal en Maón, un área desértica ubicada a unos 12 kilómetros al sur de Hebrón. Pero Nabal insultó a David y expulsó a sus hombres con las manos vacías. Cuando Abigail, esposa de Nabal, se enteró de la conducta insensata de su marido, corrió a buscar a David con provisiones y le imploró que no tomara venganza contra su esposo para que la muerte de este no pesara sobre su consciencia. David vio la sabiduría del ruego de Abigail y dejó que el Señor se encargara de Nabal. Abigail prevaleció ese día, pero luego David prevaleció porque se la ganó como esposa.

Preguntas de estudio

  1. ¿Qué razón pudo tener Nabal para rechazar la petición razonable que le hizo David sobre las provisiones para él y sus hombres (v. 3 puede darle una pista)?
  2. ¿De qué manera persuadió Abigail a David para que no empañara su futuro por cuenta del asesinato de Nabal (vea vv. 28-31)?
  3. David quedó impresionado con el «razonamiento» de Abigail (v. 33) y aceptó su regalo. ¿Cuál es la posible tragedia que se evitó en la casa de Nabal gracias a la sabiduría de ella (v. 34)?
  4. Al parecer, Nabal sufrió un derrame cerebral y murió al oír lo que David había planeado. ¿Por qué juzgó el Señor con tal dureza a Nabal (vea v. 39)?

Reflexión

Todos necesitamos rodearnos de personas valientes y sabias que nos encaminen a tomar buenas decisiones que glorifiquen a Dios.

Es importante también que prestemos oído a estas personas aún cuando su consejo no corresponda a lo que desearíamos oír. Dé gracias al Señor hoy por las «Abigaíles» en su vida y tome en serio sus consejos a la hora de tomar decisiones.