Lectura bíblica: Ester 1:1-2:23

Ester fue una mujer judía que vivió en el reino de Persia, un siglo después de que Nabucodonosor llevara cautivo al reino del sur –Judá– a Babilonia. Cabe destacar que aunque el nombre de Dios no aparece en el libro de Ester, Él orquestó los acontecimientos, tal como lo ilustra el nombre de Ester (que en hebreo significa «en secreto»). Dios obró discretamente por medio de Ester, y su «huella» es evidente en toda la historia en la que protege a su pueblo de la destrucción. El libro de Ester comienza con un insólito «concurso de belleza» que se realiza en la corte de Asuero, el poderoso rey persa, con el fin de encontrar a alguien que reemplazara a la reina Vasti, después que esta provocara la ira del rey.

Cuando quedó elegida como candidata para este concurso, Ester consultó con Mardoqueo, su primo mayor y tutor, para pedirle consejo acerca de cómo comportarse. Gracias a su belleza Ester se ganó el favor del rey, el cual Mardoqueo también se ganó cuando denunció una conspiración para asesinar al rey. Mardoqueo lo comunicó a Ester, quien a su vez avisó al rey y se aseguró de que el rey supiera que Mardoqueo tenía el mérito en el asunto. Este detalle que parece insignificante llegó a ser la clave de toda la historia.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué cree que Vasti rehusó presentarse al banquete cuando el rey ordenó, aunque sabía que desobedecer era arriesgado?
  2. «Las leyes de Persia y de Media» (Ester 1:19) eran famosas porque eran inalterables después de haber sido escritas. ¿Qué significaba el decreto de divorcio del rey para el futuro de Vasti?
  3. ¿Por qué prohibió Mardoqueo a Ester que revelara su nacionalidad judía?
  4. Según Ester 2:19 Mardoqueo tenía un lugar «a la puerta del rey». ¿Qué significaba en esa época tener una posición a la puerta de una ciudad?
  5. ¿Por qué Ester se interesó tanto en que Mardoqueo recibiera el mérito por su lealtad al rey Asuero?

Reflexión

Un antiguo proverbio judío dice que Dios crea una solución antes de crear un problema. Entender esto puede ayudarnos a reducir parte del estrés que nos causan los problemas.

Así como Dios obraba entre bastidores en la historia de Ester, nosotros quizá tampoco veamos su presencia manifiesta en los acontecimientos mundiales o en nuestra vida personal. Lo cierto es que todas las cosas están bajo su atento cuidado.