Lectura bíblica: Ester 9:20-10:3

El pueblo judío todavía celebra cada año la gran victoria que Ester y Mardoqueo lideraron en Persia hace tantos siglos. Lo hacen durante la fiesta de Purim, cuyo nombre obedece a la suerte («pur», en hebreo) que echó Amán para decidir el día de la destrucción de los judíos. El autor bíblico lo describió hermosamente como un tiempo en el que «de tristeza se les cambió en alegría, y de luto en día bueno».

En lugar de perder sus familias y sus vidas, los judíos de Persia se reunieron en familias para celebrar la liberación por parte de Dios, y en vez de perder todas sus propiedades, se dieron regalos los unos a los otros. No es de extrañar que Ester y Mardoqueo sintieran tal convicción sobre la importancia de observar la festividad de Purim y que la hayan convertido en un decreto que enviaron por todo el imperio con plena autoridad real. Mardoqueo llegó a ser una figura tan importante en Persia que su vida fue registrada en los anales del rey Asuero.

Preguntas de estudio

  1. Mardoqueo decretó que cada año y sin falta los judíos debían celebrar Purim. ¿Por qué es tan importante recordar y conmemorar los momentos especiales de la bendición de Dios?
  2. Sin duda, Dios fue quien hizo posible que el perverso plan de Amán «recayera sobre su cabeza». ¿Qué dice la Biblia acerca de los que «siguen el mal» (Proverbios 11:19)?
  3. Según Proverbios 16:33, ¿la mano de quién controlaba la suerte que echó Amán para decidir la fecha de su plan? ¿Recuerda cuánto tiempo estableció esta fecha para que los judíos se prepararan para su defensa (vea Ester 3)?
  4. Mardoqueo recibió grandes honores «porque procuró el bienestar de su pueblo y habló paz para todo su linaje». ¿Cómo podemos hacer esto hoy para manifestar nuestra intención de bendecir a Israel?

Reflexión

El libro de Ester se escribió para animar a los judíos que habían vuelto a la tierra de Israel después de la cautividad, porque en Israel tuvieron que enfrentar muchos obstáculos y numerosos enemigos.

Imagínese el aliento, el consuelo y la fortaleza que sientieron cuando leyeron esta emocionante aventura de la protección por parte de Dios para con su pueblo. Imagínese el consuelo que usted puede sentir cuando sabe que Dios siempre vela por usted y por todo su pueblo hoy en día.