Leer: Génesis 24:34-67

El fiel siervo de Abraham era Eliezer (Génesis 15:2), quien estaba a cargo de la casa de su amo. Eliezer había demostrado en muchas ocasiones ser digno de la confianza de Abraham, razón por la cual el patriarca confió a su siervo principal la importantísima tarea de buscar una novia a Isaac de entre los parientes de este.

Esto revestía crucial importancia pues Isaac era el hijo prometido a Abraham a través del cual vendrían los descendientes de este (los que poseerían la tierra de Israel). Así que Isaac no podía casarse con una mujer de las tribus paganas que habitaban en los alrededores de Canaán. Cuando Eliezer conoció a Rebeca, realizó los rituales y las cortesías requeridos para pedir su mano en nombre de Isaac, inclusive el pago de la dote. Como mujer de fe, Rebeca también percibió la obra de la mano de Dios y accedió a casarse con Isaac.

Preguntas de estudio

  1. Eliezer viajó más de 800 kilómetros para llegar hasta la casa de Rebeca. ¿De qué manera explica esto el temor que el tenía de que una posible esposa para Isaac estuviera renuente a regresar con él a Canaán?
  2. ¿Por qué cree usted que la familia de Rebeca le pidió que se quedara 10 días más antes de partir y por qué Eliezer insistió en que salieran inmediatamente?
  3. La bendición que la familia dio a Rebeca (versículo 60) recuerda dos bendiciones anteriores en Génesis 17:16 y 22:17. Señale algunas de las similitudes que usted percibe.
  4. Isaac estaba orando (meditando, versículo 63) cuando conoció a Rebeca. ¿En qué forma este detalle refuerza el sentir de Isaac de que su casamiento con Rebeca era una bendición de Dios?

Algo en que pensar

Hoy, somos testigos de que está en proceso el cumplimiento de la profética promesa de Dios de bendecir a Abraham y darle a sus descendientes la tierra prometida. Le pedimos que ore hoy por el pueblo y la tierra de Israel.

Rebeca puso de primero el plan y la voluntad de Dios antes que su deseo natural de permanecer con su familia, y el deseo de su familia de tenerla con ellos. ¿Cuán dispuesto está usted a responder a lo que puede parecer una decisión difícil si es lo que Dios le pide?