Lectura bíblica: La fe de Caleb. Josué 14:6-15

Uno de los grandes momentos de fe en la temprana historia de Israel se dio cuando Josué supervisó la repartición de la tierra prometida después de haber sido conquistada. Caleb, el hijo de Jefone, se dirigió a Josué y le pidió que le diera la tierra que Moisés le había prometido más de cuarenta años atrás como recompensa por la fidelidad de Caleb hacia Dios. Caleb y Josué fueron los dos únicos espías israelitas que creyeron que Dios les daría la tierra de Canaán a pesar de que sus habitantes eran temibles (Números 14:6-9).

Caleb estuvo convencido de que Israel pudo haber tomado la tierra ya desde el tiempo de Moisés, y ahora se sentía con toda confianza para pedir su parte de Canaán, a pesar de que tenía ochenta y cinco años. Josué concedió a Caleb lo que le pidió y bendijo a su viejo amigo y a sus descendientes por la fidelidad de Caleb hacia Dios. Caleb tomó posesión de las tierras de los enemigos de Israel y disfrutó de las recompensas de su fe en Dios.

Preguntas de estudio

  1. ¿Qué nos enseña la vida de Caleb acerca de la fidelidad a Dios?
  2. ¿Fue más fácil para Caleb ser fiel a Dios cuando era joven?
  3. ¿Puede una familia o una generación de descendientes ser bendecida por los hechos de una sola persona?
  4. En números 14:9 Caleb exhortó al pueblo de Israel a no temer a los habitantes de Canaán. ¿Qué efecto tiene el temor en la fe?

Reflexión

Caleb fue fiel a Dios aun cuando casi todos los que le rodeaban estaban en desacuerdo con él y rehusaron apoyarlo. Habrá ocasiones en las que por seguir los caminos de Dios usted tendrá que estar firme solo, sin el apoyo de sus compañeros y a veces ni de sus familiares. En situaciones como estas hay que ser como Caleb y no temer hablar en nombre de Dios.