Lectura bíblica: Rut 2:13-23

Rut tiene que haberse sentido alentada por el amable saludo de Booz. Pero eso no la hizo olvidar que para la gente entre la cual estaba, ella era una extranjera que no tenía derecho a pedir ningún trato favorable. Sin embargo, eso no fue problema para Rut, porque Booz ya había empezado a tratarla como a un miembro de la familia.

Booz ciertamente sabía que Noemí y Rut estaban en una penosa situación financiera. En ese entonces ser pobre no significaba únicamente incapacidad para darse de vez en cuando algunos lujos o comprar una casa mejor. La pobreza significaba a menudo no tener siquiera qué comer en un día cualquiera. Es por esto que Booz se aseguró de que Rut tuviera suficiente para que comiera ella y bastante para que le llevara a Noemí. Cuando Noemí vio que Rut regresaba con grano suficiente para la comida de muchos días, empezó a darse cuenta de que sus fortunas iban a cambiar.

Preguntas de estudio

  1. ¿De qué manera la respuesta que dio Rut a Booz (versículo 13) señala que ella vio la amabilidad de él como una respuesta a la oración de Booz pidiendo la bendición para Rut?
  2. ¿De qué manera la reacción de Rut en 2:19-20 contrasta con la actitud que tuvo al principio cuando regresó de Moab a Belén?
  3. Noemí sabía que Booz era uno de los parientes cercanos de su difunto esposo. ¿De qué manera este hecho dio esperanzas e ella misma y a Rut?
  4. El  último versículo de Rut 2 añade otro pequeño elemento de drama al relato. ¿Qué significaba el final de la cosecha para la gente que se ganaba su sustento espigando?

Reflexión

Rut estaba agradecida por toda amabilidad que le mostraban, por pequeña que fuera. Su «actitud de gratitud» es un gran ejemplo para que lo sigamos nosotros.

Noemí también reconoció la bondad de Dios para su familia y estuvo pronta a ofrecer una oración de bendición en favor de la persona que había dado a ella y a Rut esperanza nueva. ¿Hay alguien a quien usted deba agradecer hoy?