Lectura bíblica: Rut 4:11-22

Uno de los más bellos relatos de la Biblia llega a un final feliz. Los ancianos de Belén reconocieron la obra de la mano de Dios y dieron la bendición a Rut y a Booz. Parece que la alegría mayor fue la de Noemí, porque el nacimiento de Obed (que significa «siervo») revocó la situación apremiante de la familia. La Biblia tiene el cuidado de hacer notar que fue Dios quien dio el hijo a Booz y Rut. La «amarga» estadía de Noemí en Moab y la bendición al regresar a Belén, junto con la situación de Rut como extranjera que no era parte del pueblo del Señor, nos recuerda que nunca estamos tan lejos de Dios como para que no podamos regresar a Él. Es más, Dios nos ama aun en medio de la miseria y de la desesperanza, y puede bendecirnos sin importar las circunstancias.

El mejor cumplido que las mujeres de Belén pudieron hacerle a Rut fue decir que fue «de más valor que siete hijos». Esta notable mujer de Moab fue una valiosa adición a la línea mesiánica de David, lo cual es un punto clave de la historia. El libro de Rut no es solamente el relato de personas que fueron fieles en Israel durante el tiempo de los jueces, cuando escaseaba la fe. Es también el relato de cómo Dios dio recompensa a esa fe al hacer salir de la genealogía de Rut y Booz al gran rey David. David no solo traería a Israel sus días de mayor gloria, sino que también sería tipo de la venida del gran Redentor de la nación y de la humanidad, el Mesías.

Preguntas de estudio

  1. Los ancianos pidieron en oración que Rut llegara a ser como Raquel y Lea, las madres de las doce tribus de Israel. ¿En qué forma desempeñó Rut un papel significativo como madre y matriarca en Israel?
  2. ¿Cree usted que la referencia a la obra de Dios con respecto al nacimiento de Obed significa simplemente que Rut era incapaz de concebir? Y si no fue así, ¿a qué otra cosa se refería el autor?
  3. ¿Qué término usaron las mujeres de Belén (Rut 4:17) para describir la estrecha relación que Noemí sentía con Obed?
  4. ¿Qué podemos aprender del relato de Rut que nos ayude en esos momentos en los que nuestras circunstancias parecen más amargas y da la impresión de que Dios se ha olvidado de nosotros?

Reflexión

Resulta muy estimulante la lectura una y otra vez de cómo Dios hizo lo que parecía imposible en la vida de Rut. Sin embargo, cuando se trata de nuestras vidas, nos sentimos tentados a pensar que: «eso fue en aquel entonces, pero ahora es ahora».

¿Está usted encarando un obstáculo que le parece imposible de eliminar o un problema que le parece muy difícil de resolver? Dios puede abrir caminos donde parece que no hay caminos, por tanto, siga confiando en Él.