Lectura bíblica: Génesis 30:9-13; 49:19-20

Gad y Aser fueron los hijos séptimo y octavo de Jacob. Sus nombres significan «ventura» y «dicha», respectivamente, y demuestran las circunstancias de su nacimiento. Lea les puso esos nombres para expresar su dicha por la fertilidad de Zilpa, su sierva, en oposición a su propia esterilidad tras haber dado a luz cuatro hijos.

Conforme al ejemplo de lo que hizo Raquel con Bilha, Lea dio a Zilpa como esposa a Jacob con el solo propósito de tener más hijos.

Gad y Aser fueron hermanos de padre y madre. Entre los hijos de Jacob hubo cuatro grupos de hermanos que tuvieron en común tanto al padre como a la madre: seis de Lea, dos de Bilha, dos de Zilpa y dos de Raquel.

Además de tener la misma madre, Gad y Aser tuvieron algo más en común: ninguno llegó a destacarse. De hecho, lo único que sabemos acerca de ellos es que años después, cuando Jacob y su familia se trasladaron a Egipto por causa de la hambruna, Gad tuvo siete hijos y Aser cuatro (Génesis 46:16–17). Es probable que sus descendientes fueran asimilados por otros pueblos.

Preguntas de estudio

  1. ¿Cree usted que Lea dio a Zilpa como esposa a Jacob porque tuvo envidia de Raquel?
  2. ¿Por qué cree que Lea «dejó de tener hijos» repentinamente?
  3. ¿De qué manera la familia de Jacob es un ejemplo de los problemas que acarreaba la antigua práctica de la poligamia (tener varias esposas)?

Reflexión

El hecho de que las tribus de Gad y Aser parecen desaparecer de la historia con el paso de los años nos recuerda que nuestras decisiones presentes traen consecuencias definitivas en el futuro. Si somos fieles en el presente, podremos acumular bendiciones para las futuras generaciones de nuestra familia.