Lectura bíblica: Génesis 49:8-12; Deuteronomio 33:7; Rut 4:18-22; 1 Samuel 16:1-13

La tribu de Judá tuvo una larga e ilustre historia como tribu líder de Israel. De acuerdo con Números 2:9, parte del liderazgo de Judá consistía en ir delante del tabernáculo cuando se desplazaba el campamento de Israel. El liderazgo de Judá era no solo político y espiritual, sino también militar, ya que era la tribu de  la cual provino el rey David, cuyo antepasado fue Fares, hijo de Judá. Dios en su providencia se valió del vergonzoso hecho de Judá —cuando este se acostó con su nuera (Génesis 38)— para establecer el linaje del rey más importante de Israel.

La historia de la tribu de Judá se entrelaza con la de Israel. A raíz de las tachas morales de los hijos mayores de Jacob, Judá se destacó desde el principio entre las tribus, todo lo cual marchaba conforme a la profecía de Jacob en Génesis 49.

David y su hijo Salomón reinaron durante la era dorada de Israel, antes de que la nación se dividiera en los reinos del norte y del sur tras la muerte de Salomón. El reino del sur adoptó el nombre de Judá, y permaneció mucho tiempo después de que el reino del norte cayera ante Asiria en el año 722 a.C.

Preguntas de estudio

  1. ¿En qué forma Judá, el cuarto hijo de Jacob, logró prominencia entre las tribus de Israel?
  2. ¿Cuándo empezaron los hermanos de Judá a inclinarse ante él como había profetizado Jacob?
  3. ¿Por qué David y Salomón son considerados los reyes más importantes de Israel?
  4. ¿Por qué temía Samuel ungir a David como rey de Israel?

Reflexión

La Biblia presenta un formidable elogio de David, expresado en las palabras de Samuel: «Jehová se ha buscado un hombre conforme a su corazón» (1 Samuel 13:14). Dios siempre busca personas cuyos corazones estén inclinados a amarle y seguirle. Que pueda decirse de nosotros una bendición semejante.