Lectura bíblica: Génesis 49:16-17, 19, 21; Jueces 1:33-34; 13:1-25; 18:1-31

Las tribus de Dan, Neftalí y Gad eran parecidas en el hecho de ser grandes tribus guerreras que solían ubicarse en el frente de batalla. Los descendientes de Dan eran fuertes y valientes, mientras que los de la tribu de Neftalí se ubicaban en el frente de muchas batallas por su tenacidad y destreza en el combate. Pero la historia de la tribu de Dan, en particular, demuestra la incapacidad de estar a la altura de su nombre. A pesar de que Dan significa «juez», Jacob profetizó que esa tribu demostraría una actitud traidora, en lugar de proveer justicia para la nación. Jueces 18 muestra que los de la tribu de Dan fueron responsables del primer surgimiento importante de idolatría en Israel.

Tal vez esto obedeció al hecho de que la tribu de Dan no pudo por completo aislarse de los cananeos. La Biblia dice también que los de la tribu de Neftalí no expulsaron a los cananeos (Jueces 1:33), una práctica peligrosa que hacía caso omiso al mandato de Dios y los llevaba al matrimonio con extranjeros y a la idolatría. Sansón fue el descendiente de Dan más famoso, pero fue débil en su fe y se mezcló con los idólatras que lo rodeaban. Como el territorio de Dan marcaba el punto extremo norte de Israel, su nombre se usaba con frecuencia como sinónimo de la frontera norte del país.

Preguntas de estudio

  1. ¿Cómo fue posible que estas tribus tan fuertes y valientes fueran asimiladas y desaparecieran?
  2. ¿Por qué era crucial impedir que los cananeos ejercieran influencia sobre el pueblo de Israel?
  3. ¿Cuál fue la importancia histórica de estas tribus guerreras?
  4. Según Jueces 1:19-32, otras tribus, aparte de Dan y Neptalí, no expulsaron a los cananeos de su tierra. ¿Puede decir cuáles fueron esas tribus?
  5. ¿Qué hizo del nacimiento de Sansón algo extraordinario, y en qué medida vivió él a la altura de su llamado?

Reflexión

Nosotros también podremos ganar batallas para Dios, si nos ocupamos en hacer lo que Él nos manda. Dios puede usar la capacidad física para lograr cosas grandes, pero le interesa más que su pueblo sea fiel y obediente a Él.