Lectura bíblica: Génesis 49:13-15, 20; Deuteronomio 33:18-19, 24-25; 1 Crónicas 12:32

Como sucedió con las otras tribus del medio, las de Aser, Isacar y Zabulón tuvieron poca importancia en la historia de las doce tribus. Una semejanza significativa entre estas tribus fue su habilidad para negociar y comerciar. La tribu de Aser vivió entre los fenicios y comerció con ellos, la tribu de Isacar poseía uno de los mejores y más fértiles territorios de Palestina, y los de Zabulón obtuvieron grandes ganancias del comercio marítimo.

Como había sido profetizado en Génesis 49, la tribu de Isacar fue esclavizada y forzada a trabajar en su tierra fértil. Los de Zabulón aportaron a Israel un líder, el juez Elón (Jueces 12:11–12), y fueron fuertes en la guerra. El nombre «Aser» significa «bendecido, feliz», y la bendición de Moisés señala que esta tribu gozó de gran prosperidad, aunque al final fue asimilada por la cultura fenicia. En un período posterior, Israel recibió ayuda de los hombres de Isacar, que «entendieron los tiempos y sabían lo que Israel debía hacer». Es probable que estos hombres conocieran las fases de la luna y del sol y que también tuvieran sensibilidad para lo espiritual.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué en algunos casos las bendiciones económicas de estas tribus precipitaron su caída?
  2. ¿Cómo fue posible que una tribu de Israel fuera asimilada por otra cultura?
  3. ¿Por qué era importante que los hombres de Isacar interpretaran las señales de los tiempos?
  4. ¿Qué podemos aprender de este estudio en términos de nuestra actitud hacia los negocios y el comercio?

Reflexión

Aunque es maravilloso que Dios nos bendiga en lo material, lo es más si aprendemos a manejar esas bendiciones con responsabilidad y para servir a los demás. Yo me siento bendecido por ser compañero de tantos buenos amigos de La Fraternidad que son ejemplares en su generosidad y bondad hacia el prójimo.