Lectura bíblica: Génesis 49:27; Deuteronomio 33:12; Jueces 20:1-43

Los descendientes de Benjamín cumplieron en verdad las palabras de Jacob cuando dijo «Benjamín es lobo arrebatador». Los de Benjamín eran quizá los más hábiles en batalla de todas las tribus, y usaban con gran destreza el arco y la honda. Ya que su territorio heredado era un lugar clave para la defensa, fueron los guerreros más importantes que separaban a Israel del enemigo. Los de Benjamín eran muy diestros en usar la honda y pelear con ambas manos, lo cual les daba una gran ventaja en el combate.

Moisés se refirió a Benjamín como «el amado del Señor», pero la historia de esta tribu se tornó trágica cuando esta se hizo enemiga de su propio pueblo. Los de Benjamín demostraron la mayor crueldad en el incidente que desató la guerra contra ellos en Jueces 20, con el desgarrador final en que los israelitas mataron a sus hermanos. Esta tribu tampoco se alió con David y la tribu de Judá. Saúl, el primer rey de Israel y con tantas tachas morales, era de la tribu de Benjamín, y a esta tribu no le gustaba renunciar al poder. Joab, el capitán del ejército de David, sofocó la sublevación que esta tribu protagonizó contra el rey David.

Preguntas de estudio

  1. ¿En qué sentido fueron los de la tribu de Benjamín como lobos arrebatadores?
  2. ¿Por qué el hecho de ser ambidiestro constituía una gran ventaja en la guerra?
  3. ¿A cuál aspecto de la historia de Benjamín se refería Moisés cuando lo describió como un niño muy amado?
  4. ¿En qué manera ilustra el lamentable deceso del rey Saúl la historia de la tribu de Benjamín?

Reflexión

En ocasiones permitimos que las habilidades que pueden ser una bendición se conviertan en medios egoístas para mejorar nuestra propia condición. Los descendientes de Benjamín pelearon con valentía por el Señor, pero después usaron sus habilidades para pelear contra el pueblo de Dios y el rey elegido por Él. Aprendamos de lo que sucedió a los de Benjamín, para que en lugar de tratar de imponer nuestra voluntad, nos sometamos a la voluntad de Dios.