Lectura bíblica: Deuteronomio 3:8-11; Salmo 133:1-3

El paisaje que ofrecen las hermosas cumbres del monte Hermón (al norte de Israel) cubiertas de nieve es una de las vistas más impresionantes que aguarda a quienes visitan la Tierra Santa. Situado a unos 2800 metros sobre el nivel del mar es el punto más alto de Israel. El monte Hermón, con sus tres cumbres de casi igual altura, era la frontera norte de la tierra prometida, según lo registró Moisés, y también el punto norte más lejano durante la conquista de la tierra por Josué (ver Josué 11:17).

El «rocío del Hermón», la nieve derretida a la que alude en forma poética el salmista, desciende por las laderas suroccidentales del monte, formando varios arroyos y ríos que corren hasta convertirse en el nacimiento del río Jordán. El monte Hermón era considerado un lugar sagrado, y su nombre significa «lugar consagrado» o «santuario».

Lamentablemente, el monte fue un lugar de adoración a Baal, el dios cananeo, en el período de los jueces (Jueces 3:3 lo llama el «monte Baal-hermón»), y se han encontrado allí muchos templos y santuarios. Durante gran parte del año las cumbres del Hermón están cubiertas de nieve. Otro término con el que se conoce se traduce por «el monte cano».

Preguntas de estudio

  1. ¿Cómo pudieron conquistar los israelitas bajo el mando de Moisés los poderosos reinos que habitaban la tierra prometida hasta el monte Hermón al norte? (Pista: lea Deuteronomio 3:3)
  2. ¿Qué podemos aprender de la experiencia de Israel en Deuteronomio 3 acerca de «los montes» y de otros obstáculos que enfrentamos en la vida?
  3. El Salmo 133:3 compara la unidad que tenemos como judíos y cristianos —que tenemos raíces espirituales comunes— con el refrescante «rocío del Hermón». ¿De qué manera podemos renovarnos con esta unidad?
  4. Anote tres maneras sobre cómo usted puede ayudar a fortalecer la unidad entre judíos y cristianos.

Reflexión

Durante miles de años ha manado el rocío refrescante del monte Hermón, que constituye un verdadero símbolo de la bondad del Señor hacia Israel y de cuánto desea la unidad espiritual que el salmista pedía con ansias en oración. Ore para que los miembros de La Fraternidad permanezcamos juntos y fundamentados en nuestra herencia común, al tiempo que respetamos las diferencias en nuestras comunidades de fe.