Lectura bíblica: Salmo 125:1-126:6; Joel 2:32; Miqueas 4:7

El monte Sión es uno de los más grandes, más antiguos y más significativos lugares de Israel. Este monte, que es la colina suroriental de la ciudad de Jerusalén, era una fortaleza jebusea que el rey David conquistó hace más de 3000 años y que convirtió en su capital. El monte Sión llegó a identificarse tanto con David que fue llamada «la ciudad de David», y muchos creen que ese fue su lugar final de descanso. El monte Sión también se consideró como el lugar donde Dios moraba, quizás porque es el punto más alto de Jerusalén, desde donde se divisa toda la ciudad.

Como lo muestran los pasajes anteriores, el nombre Sión no sólo llegó a usarse como alusión a Jerusalén, sino a Israel mismo. La Biblia abunda en referencias al monte Sión, el cual aparece más de 150 veces en la Tanakh, o Biblia. El significado del término es incierto. Tal vez significa «fortaleza», pero no cabe duda alguna de las promesas que Dios hizo concernientes a Israel y que Sión representa: las promesas de derramar su bendición sobre su pueblo desde el monte Sión, y que son firmes para siempre. La Biblia también dice que el Señor levanta un muro de protección alrededor de quienes viven en Sión. Es fácil comprender por qué este monte reviste tal importancia en la Biblia y en Israel.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué el Señor escogió «morar» en el monte Sión?
  2. ¿Qué simboliza el hecho de que el monte Sión es el punto más alto de Jerusalén?
  3. ¿De qué manera las palabras del Salmo 125 dan hoy paz y consuelo al pueblo de Dios?
  4. Tanto Joel como Miqueas profetizan acerca de un día futuro cuando el remanente de Israel volverá al monte Sión —una referencia a la Tierra Santa— y estará bajo la protección de Dios. ¿Qué podemos hacer para apoyar esta reunión de Israel que ha sido profetizada?

Reflexión

Muchas veces la Biblia ilustra el poder de Dios con objetos como los montes. La imagen del monte Sión que domina sobre Jerusalén constituye una descripción visual de un Dios poderoso y omnisciente que se interesa por su pueblo y que vela por él desde una posición superior de ventaja. Dedique algunos minutos a darle gracias a Dios porque siempre vela sobre su pueblo.