Lectura bíblica: Naúm 1:1-15

Los libros de Naúm y Sofonías están entre los doce libros proféticos llamados a menudo libros de los profetas menores, empezando con Oseas y terminando con Malaquías. Se llama así a estos libros por su brevedad si se comparan con los libros de Isaías, Jeremías y Ezequiel. En el canon judío (lista de los libros de la Biblia), a estos doce profetas se les pone en un mismo libro, y así era originalmente: al ser estos libros poco extensos podían reunirse en un solo rollo. Naúm y Sofonías fueron profetas contemporáneos durante el preexilio, es decir que escribieron antes del exilio de Judá a Babilonia en el año 587 a. C.

Naúm profetizó la destrucción de la gran ciudad de Nínive, destrucción que se dio en el año 612 a. C. El imperio asirio era el que dominaba todo en el tiempo de Naúm. Después de dar el mensaje del juicio de Dios contra Asiria, Naúm empieza con una majestuosa descripción de Dios como un feroz vengador del mal. Los asirios eran conquistadores feroces y muy crueles con sus víctimas, así que el juicio contra ellos sería justo.

Los asirios también deportaban a los pueblos conquistados a otras partes del imperio, como cuando conquistaron el reino de la región norte de Israel en el año 722 a. C. Más de 100 años antes de Naúm, el profeta Jonás había sido enviado a la ciudad para dar a conocer el juicio contra esta (por ahí del año 750 a. C.), pero en esa ocasión la gente se arrepintió. Sin embargo, esta vez no habría arrepentimiento.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué empieza Naúm su profecía (1:27) con una descripción de la majestuosidad, la justicia y el poder de Dios?
  2. ¿Qué quiso decir el profeta con «no tomará venganza dos veces de sus enemigos» (1:9), refiriéndose a Nínive?
  3. Naúm 1:12-13 es un mensaje de solaz para Judá. Lea 2 Reyes18-19 y explique la razón de este mensaje.

Reflexión

Naúm 1:7 es un versículo importante en un mensaje sobre el juicio de Dios. «Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en él confían». Los caminos de Dios no son caprichosos, ni crueles ni negligentes. Aun cuando Él tiene que lidiar con el mal, es un Dios compasivo que se preocupa en gran medida por los que le buscan para obtener refugio y solaz.