Lectura bíblica: Naúm 2:1-13

La visión que Naúm tuvo de la caída de Nínive fue tan gráfica y detallada como si él mismo la hubiera presenciado, lo cual pudo haber ocurrido después de que él pronunció la profecía. Tal como es de esperar de parte de Dios, quien es el supremo juez justo, su castigo está siempre acorde con el delito. Durante generaciones los asirios habían aterrorizado a otras naciones, sembrando el miedo en el corazón de las ciudades cuando ellos se acercaban. Ahora le tocaba a los asirios guarnecer los muros de la ciudad de Nínive y formar tropas de defensa mientras esperaban atemorizados la llegada de los invasores.

Los «valientes enrojecidos» y los «hombres… de grana» eran los medos y los babilonios, enviados por el Señor a derrotar a Nínive y a aplastar al imperio asirio. El palacio real fue destruido por el violento ataque de los invasores y el enorme botín que se sacó de Nínive fue lo que los asirios habían saqueado de otras naciones: un ejemplo de ladrón que roba a ladrón. Es apropiada la referencia que hace Naúm a la «guarida de los leones» (2:11), puesto que el león era el símbolo favorito de los reyes asirios, por su fiereza y habilidad para matar a la presa. La guarida de los leones, que alude al asiento del imperio asirio, sería destruida.

Preguntas de estudio

  1. ¿En qué manera la derrota de los asirios ayudó a «restaurar la gloria de Jacob», que en ese entonces se refería al reino de Judá y a su capital Jerusalén?
  2. ¿Qué cree usted que se quiere dar a entender con la inusitada descripción de que los valientes se atropellan al correr a defender a Nínive de los invasores (2:5)?
  3. Lea 2 Reyes 18:17-37 y describa el júbilo que se debió haber sentido en Judá cuando Naúm profetizó en 2:13 que reducirían al silencio a los mensajeros asirios.

Reflexión

El juicio contra Nínive nos recuerda la futilidad de cualquier poder terrenal que amenaza con el puño, por así decirlo, a Dios y a su pueblo. El poder de Dios para proteger y liberar es sin duda un mensaje de consuelo para Israel hoy en día en momentos en que sus enemigos hacen votos para su destrucción. Oremos para que la protección y la liberación venga de las manos de Dios en el momento propicio.