Lectura bíblica: Nehemías 13:1-31

Después de que se habían realizado estas provechosas reformas en Jerusalén, Nehemías tuvo que volver al rey Artajerjes, aquí se le llama el «rey de Babilonia»porque esta ciudad era parte de su imperio. Nehemías se había ausentado por un tiempo, tal vez por varios años, y en su ausencia el pueblo de Israel cayó en abusos contra la ley. Nehemías tiene que haberse quedado pasmado al ver a Tobías el amonita confortablemente alojado en su  propia habitación en el templo. Tobías era uno de lo enemigos que había tratado de destruir a Nehemías y su obra, pero él tenía conexiones con el sumo sacerdote Eliasib, probablemente por vía de casamiento. De nuevo Nehemías desplegó su celo por Dios sacando del templo el mobiliario de Tobías.

Pero aún había algo que hacer. A pesar del voto dado, la gente no llevaba el diezmo a la casa de Dios, lo cual hacía que los levitas abandonaran sus responsabilidades por trabajar en sus campos. Nehemías acabó con esta negligencia y luego se dedicó a resolver otros dos graves problemas: la transgresión del sabat y del pacto de matrimonio. A los que trabajaban y a los que comerciaban en el sabat los paró en seco con amonestaciones firmes y precisas. Pero su mayor despliegue de pasión y de celo por  la pureza del pueblo de Dios se manifestó en el castigo a los israelitas que se habían casado con mujeres extranjeras provenientes de naciones que habían sido enemigas de Israel. La firmeza de Nehemías como líder era exactamente lo que se necesitaba.

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué Nehemías tuvo que volver al rey  Artajerjes?
  2. ¿Por qué decidió Nehemías volver a Jerusalén?
  3. ¿Por qué tomó Nehemías medidas tan duras para imponer de nuevo la ley de Dios en Jerusalén?
  4. ¿Por qué cree que Nehemías después de sus acciones decía una oración pidiendo las bendiciones de Dios?

Reflexión

Es asombrosa la rapidez con la que el pueblo de Dios puede caer en negligencia en lo que respecta a la voluntad y los requisitos de Dios. Todos necesitamos de recordatorios frecuentes de lo que Dios espera de nosotros. Oremos para que no tengamos necesidad de duras medidas como las impuestas a los malhechores de Israel.