Lectura bíblica: Salmo 34:1-22

No hay mayor gozo que vivir una vida larga y productiva que, además, cuenta con la bendición de Dios. El Salmo 34 nos da la fórmula, la receta, para saber llevar una vida larga y bendecida.

David empieza su enseñanza con una efusiva alabanza porque Dios lo había librado de todos sus temores y angustias (vv. 4, 6). El versículo 7 es una maravillosa promesa de la bendición y la liberación que viene de Dios, la cual ha animado a generaciones de creyentes. El autor quería que sus lectores gozaran de la bondad de Dios con esta invitación: «Gustad y ved que es bueno Jehová»(v. 8).

La fórmula del salmista para disfrutar de una vida larga empieza en el versículo 11. Allí vemos que la persona a la que Dios bendice es justa, es alguien que goza de una buena relación con el Señor y cuya vida refleja las normas y la santidad de Dios. Los que obedecen a Dios gozan de la cercanía de su presencia en sus vidas.

Dios oye con atención las oraciones de aquellos de quienes se agrada, y está a nuestro lado cuando sufrimos. También es el Libertador que está con su pueblo en sus angustias, y esta es una promesa a la que podemos aferrarnos en momentos difíciles.

Preguntas de estudio

  1. Según este salmo, ¿qué beneficio obtienen otras personas de nuestra alabanza cuando expresamos nuestra gratitud a Dios?
  2. ¿Qué significa temer al Señor, como nos enseña el salmista?
  3. ¿Cómo pueden los seguidores de Dios experimentar una paz profunda aún en medio de grandes pruebas?
  4. ¿De qué manera da el versículo 22 el toque final al Salmo 34?

Reflexión

Dios es tan bueno que no podemos evitar sentirnos confiados y protegidos. Este salmo es un recordatorio alentador de que en tiempos de dificultad, cuando podemos sentirnos inclinados a pensar que Dios está lejos, en realidad Él está más cerca de nosotros. Refúgiese en el Señor, porque Él vela por usted.