Lectura bíblica: Salmo 96:1-13

La Biblia dice que una de las características de la era mesiánica será el papel de Jerusalén como centro de adoración para todas las naciones (Zacarías 14:16–17).

El Salmo 96 parece predecir este magnífico día cuando habrá celebración de la gloria y la majestad de Dios por toda la Tierra.

El «cántico nuevo» que Israel está llamado a entonar es una clara invitación a «toda la tierra» y a «todos los pueblos» a adorar al Dios verdadero.

En 1 Crónicas 16:23–33 aparece una versión abreviada de este salmo, que muestra la importancia que aquel tenía en la vida judía en los tiempos bíblicos.

En el salmo podemos ver tres estrofas: un llamado a la Tierra entera a adorar a Dios, un llamado a las naciones a adorarle y un llamado a la naturaleza a unirse a la alabanza debida a su Creador.

La primera mitad del versículo 11 de este salmo es un grandioso resumen del llamado a alabar a nuestro Dios: «Alégrense los cielos y gócese la tierra».

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué el salmista insta a todas las naciones a alabar al Dios de Israel?
  2. ¿Por qué es significativo que aun los árboles, los campos y los mares han de alabar a Dios?
  3. ¿Por qué el versículo 13 subraya el hecho de que Dios «juzgará al mundo con justicia»?

Reflexión

Este Salmo expresa un anhelo que los creyentes han sentido por generaciones: el deseo de ver que la justicia, la paz y la armonía sean instauradas en todas las naciones, e incluso en el mundo natural. Esta gloriosa era de paz vendrá cuando aparezca el Mesías, y podemos disfrutar un anticipo de ella cuando tributamos a Dios todos los días nuestra alabanza y adoración.