Lectura bíblica: Salmo 1:1-6

El primer salmo es la introducción más adecuada a todo el salterio. Bien puede llamarse salmo de sabiduría porque presenta dos caminos distintos que podemos escoger en la vida: el camino de Dios (o de sabiduría) o el camino del mal (o alejado de Dios). Pero es claro que solo uno de estos caminos nos conduce hacia el placer de aprender y obedecer la ley de Dios y de disfrutar sus bendiciones en nuestra vida. Bienaventurado es quien evita asociarse ya sea de manera casual («andar») o íntima («sentarse») con los escarnecedores que pueden apartarlo del camino correcto.

La «delicia» que encontramos en la Palabra de Dios es un tema que se repite a menudo en la enseñanza judía. Mientras que para unos las enseñanzas de la Tora pueden parecer una carga, para el judío piadoso son una delicia. El Salmo 1 (y de hecho, en todos los salmos) Dios ofrece a la humanidad la posibilidad de escoger entre una vida fructífera y próspera o una vida que solo deja paja y tamo. Hay un paralelismo interesante entre el versículo 3 y Jeremías 17:7-8. Ambos pasajes hablan del árbol que es plantado junto a las aguas y que obtiene su vida de estas. Así es quien vive de Dios y de su providencia.

Preguntas de estudio

  1. ¿Qué significa «sentarse en silla de escarnecedores»?
  2. ¿Cómo podemos meditar en la Palabra de Dios?
  3. ¿Por qué cree usted que el salmista manifiesta un contraste tan fuerte entre el justo y el malvado?
  4. Según el versículo 6 ¿cuál es la recompensa que podemos esperar cuando nos esforzamos por seguir al Señor y vivir una vida que a Él le agrade?

Reflexión

La clave para disfrutar de la bendición y la prosperidad descrita en el Salmo 1 es honrar a Dios y a su Palabra por nuestra manera de vivir. Si usted honra a Dios, tanto en las pequeñas como en las grandes decisiones de su vida, meditando en su Palabra y buscando consejo en sus páginas, Él lo bendecirá por eso.