Lectura bíblica: Salmo 73:1-28

Los temas tratados en el salmo 73 podrían tocar fibras sensibles en nuestras mentes y corazones. En algún momento de nuestras vidas, todos nos hemos comparado con otras personas que parecen estar mejor que nosotros y hemos dicho algo así como «la vida no es justa». Aunque no expresemos ese sentimiento en voz alta, es un componente universal de la existencia humana. A veces todo parece que está al revés, en especial para lo creyentes que hacen lo mejor para vivir una vida recta y seguir los caminos de Dios.

Tenemos que admirar la sinceridad de Asaf, el escritor. Estaba tan afligido por lo que parecía ser la vida desordenada y próspera de los malvados que casi abandonó su fe. Aun cuando Asaf trató de comprender los caminos de Dios a la luz de lo que él veía alrededor, estos caminos le parecían confusos e injustos. Pero la clave de este salmo está en el versículo 17, en el que cambia completamente el tono. Nada cambió en el exterior, más bien, Asaf cambió en su interior cuando fue al templo a adorar a Dios y vio la vida desde la perspectiva de Dios. La conclusión a la que llegó Asaf fue rotunda: « He puesto en Jehová el Señor mi esperanza» (versículo 28).

Preguntas de estudio

  1. ¿Cree usted que Dios se enojó o se molestó por la sinceridad del salmista?
  2. ¿Cómo demostró Asaf la manera correcta de lidiar con la duda y la desesperación con relación al valor de servir a Dios y hacer lo correcto?
  3. ¿Por qué el llamado éxito de los malvados no es realmente un éxito, desde el punto de vista de los valores divinos?

Reflexión

En el versículo 28 Asaf escribió: «Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien». ¿Expresa este pensamiento el deseo de su corazón cuando se han abordado todas las interrogantes y las dudas? Es muy importante notar que el salmista no dijo que tenía las respuestas a todas sus interrogantes, sino que sabía dónde encontrar la fuente de la verdad divina que le aseguraba el cuidado de Dios por él.