Lectura bíblica: Salmo 90:1-17

El salmo 90 se le atribuye a Moisés, lo cual hace a este salmo siglos más antiguo que los otros. Estas palabras hablan a los pueblos de todas las generaciones por cuanto contrastan poderosamente la brevedad y lo efímero de la vida humana con la existencia eterna de Dios. La Biblia es indefectiblemente sincera al hablar de la vida como un breve período durante el cual cada uno de nosotros aparece en el escenario de la historia y luego desaparece.

Moisés comprendió esta realidad y desarrolló esta idea diciendo que como seres débiles e imperfectos pasamos nuestros días bajo la sombra de la ira de Dios. Ciertamente esto no quiere decir que la fe no tenga valor o que no haya ningún provecho para nosotros en poner nuestra fe y esperanza en Dios. De hecho es todo lo contrario. Como Dios perdona y está lleno de compasión hacia sus criaturas, podemos contar con su amor inagotable y pasar nuestros días cantando su gloria. Moisés no era un pesimista, sino un realista.

La vida es corta, así que reciba la sabiduría de Dios y viva la vida al máximo mientras Dios le provea y le bendiga.

Preguntas de estudio

  1. ¿Tenía Moisés ideas lúgubres cuando habló tan abiertamente de la brevedad de la vida humana?
  2. La ira de Dios es una realidad con la que tenemos que contar. ¿Qué nos revela la ira de Dios en cuanto a su carácter?
  3. ¿Cómo podemos aprender la lección del salmo 90:12?
  4. ¿Por qué nos enseñó Moisés a orar pidiendo que Dios «confirme» la labor de nuestras manos?

Reflexión

El salmo 90 parece un poco pesimista a primera lectura. Pero un estudio más cuidadoso revela que Moisés nos anima a vivir la vida abundante en los caminos y la bendición de Dios. Podemos pedirle a Dios su misericordia todos los días, confiados en que Él atenderá nuestra súplica.