Lectura bíblica: Salmo 23

Conviene que empecemos este estudio con el salmo que, sin duda, ha traído más consuelo y esperanza a los creyentes que cualquier otro pasaje de la Biblia. Este profundo salmo de David habla de la provisión, la restauración, el consejo y la protección que Dios da a los que le obedecen. El Salmo 23 habla en forma universal a todos los que lo oyen, porque todos hemos estado cansados, hambrientos, sedientos y temerosos del «valle de sombra de muerte». La vara y el cayado del Señor nos dan la idea del pastor que nos defiende y que nunca permitirá que nos apartemos de Él.

En el versículo 5 la imagen de Dios cambia a una en la que Él es anfitrión de un gran banquete; es un cuadro de amor abundante (ver Cantares 2:4). El banquete de David se preparó «en presencia de» sus enemigos: el lugar en el que un guerrero menos desearía estar en condiciones normales. Pero David no tenía miedo porque Dios le había prometido estar con él. Se acostumbraba en tiempos bíblicos ungir con aceite a un invitado, como señal de bienvenida.

David ansiaba estar en el banquete de Dios, el banquete que no tendrá fin a causa del chesed de Dios (chesed es la palabra hebrea que se refiere al pacto del amor eterno de Dios).

Preguntas de estudio

  1. ¿Por qué es la imagen de Dios como nuestro pastor particularmente reconfortante para nosotros?
  2. ¿Cómo es posible disfrutar de la paz y la tranquilidad de las «aguas de reposo» aun cuando la vida sea turbulenta?
  3. ¿Cómo podemos tener esperanza aun cuando estemos en las tinieblas «del valle de sombra de muerte»?
  4. ¿Por qué querría David «morar para siempre en la casa del SEÑOR» (versículo 6).

Reflexión

Con una serie de palabras pictóricas que hablan de calma, paz, seguridad y muchas otras bendiciones, este maravilloso salmo nos recuerda que Dios está al mando de nuestras circunstancias; y lo más importante es que Él está siempre con nosotros. Aparte un rato de sus ocupados días para darle gracias al Señor por su presencia que lo conforta y lo guía.