Lectura bíblica: Salmo 71

El autor anónimo de este salmo tomó elementos de al menos otros cuatro salmos (22, 31, 35 y 40) cuando compuso este canto. Repetidas referencias a la juventud y a la vejez indican que el autor es una persona mayor y madura que ha seguido al del Dios de Israel desde sus más tempranos días de juventud. Habla de cómo Dios ha sido su confianza y fortaleza durante toda su vida. Vemos también un profundo deseo de seguir alabando a Dios por sus bendiciones y también de enseñar los caminos de Dios a las generaciones jóvenes.

Una razón por la que este salmo nos habla de una forma tan vehemente es la transparente honestidad del escritor. No aparece ningún intento de hacernos creer que la vida es siempre fácil. En efecto, dice el salmista que Dios lo había «hecho» ver tiempos difíciles. Nuestra propia experiencia confirma el hecho de que la fe en Dios no es una garantía de que vamos a escapar de las dificultades y del sufrimiento. Pero tenemos la promesa de Dios de que Él nos va a sostener a través de nuestra vida, como sostuvo al autor de este salmo reconfortante y lleno de esperanza.

Preguntas de estudio

  1. ¿Cuál es el consuelo que encontramos cuando nos refugiamos en Dios?
  2. ¿Estaba el salmista expresando dudas del amparo de Dios cuando le pidió al Señor que no lo abandonara ni lo desechara?
  3. ¿Por qué cree usted que el autor estaba ansioso de hablar del poder de Dios a las nuevas generaciones?
  4. ¿Por qué los salmistas de Israel, como este autor, se sintieron tan libres de manifestar honestamente sus sentimientos hacia Dios, aun cuando esos sentimientos fueran negativos?
  5. ¿Por qué los salmos hablan con tanta frecuencia del uso de instrumentos musicales y del canto para alabar a Dios? (ver versículos 22-23).

Reflexión

¡Qué cuadro tan alentador el de una persona madura que refleja la fe en Dios a lo largo de su vida! Este autor no se arrepintió de su decisión de seguir a Dios, y por eso Dios lo bendijo. Será para nosotros algún día una gran recompensa ver hacia el pasado y saber que hemos vivido una vida plena para el Señor; por tanto seamos fieles hoy.