Purim para los ancianos

En preparación para la fiesta judía de Purim, la cual se celebró la semana pasada, La Fraternidad organizó actividades para los participantes de nuestro programa titulado: Con dignidad y compañerismo. Cientos de voluntarios de La Fraternidad visitaron a 100 ancianos en Ashkelon, una ciudad israelí en la costa del mar mediterráneo, llevándoles canastas de regalos festivos y mucha alegría.

Entre los judíos, Purim se celebra con el intercambio de regalos recíprocos de comida y bebida, las donaciones caritativas a los pobres, una comida de celebración, lecturas públicas del libro bíblico de Ester y recitaciones que se agregan a las oraciones diarias y a la bendición después de comer.

En las casas de los ancianos, los voluntarios cantaron, danzaron e hicieron que el día fuera placentero para ellos. Algunos de los voluntarios se conmovieron tanto por las visitas, que se comprometieron a seguir visitando a estos ancianos durante todo el año.

En la ciudad de Akko, La Fraternidad ayudó a que los estudiantes locales de séptimo y noveno año, junto con sus maestras, prepararan regalos de comida, hicieran llamadas telefónicas y entregaran esos regalos a los hogares de 50 ancianos en el área.

Una anciana confinada a la casa, llamada Mara, que es una ex maestra de escuela y sobreviviente del holocausto, dijo a un voluntario: “Es un gusto ver a los voluntarios que nos alegraron y nos dieron la oportunidad de disfrutar la fiesta de Purim y nuevamente sentirnos jóvenes. Es un gran gozo saber que ellos se preocupan por nosotros y no nos han olvidado”.