Un gran regalo

Foto: World ORT

World ORT, un grupo de escuelas judías en toda la antigua Unión Soviética, financiado por La Fraternidad, calcula que el 20 por ciento de los estudiantes no podría asistir a sus escuelas sin que La Fraternidad proveyera los fondos para sus comidas calientes, su transporte en bus y los sistemas de seguridad escolar. Recibimos esta conmovedora carta de agradecimiento de una madre apreciativa en la antigua Unión Soviética:

Estimados benefactores:

Como la madre de una estudiante del décimo año, Margarita (Rita), quien asiste a la Escuela Samara #42 ORT “Gesher”, quiero expresar a ustedes mi enorme gratitud por la provisión de comidas gratuitas en nuestra escuela. Yo crio a mi hija sola, y nuestra familia experimenta constantemente las dificultades económicas porque vivimos únicamente de mi salario. No tenemos ayuda de nadie. Sueño con dar una educación aceptable a mi hija, así que la matriculé en esta escuela, de la cual escuché muchas buenas reseñas. Esta primavera, Rita participó en la Olimpiada internacional sobre la historia del pueblo judío. Ella llegó a ser finalista y pudo visitar a Israel. Israel dejó una impresión indeleble en ella, y ya quiere recibir una educación superior en Israel. Rita ahora presta mucha atención a las lecciones de hebreo en la escuela. Junto con otro grupo de estudiantes del décimo año, ella participará en el programa “Masa en Israel” (un programa de estudios en el extranjero, que se ofrece en Israel).

En la vida escolar de Rita, la comida gratis juega un papel muy grande. Ella disfruta una visita a la cafetería de la escuela, donde la comida es deliciosa, variada y bien preparada. A menudo hablo con ella sobre el tema de la salud, y estoy contenta con el menú saludable que se prepara en la cafetería. Ellos sirven platos calientes: guisados, cazuelas y chuletas con diferentes acompañamientos. Siempre tienen opciones de bebidas: jugos, té y chocolate. Más que nada, a mi hija le encanta las frutas. En la escuela ofrecen mandarinas, bananas y manzanas para el desayuno.

Mi hija asiste a la escuela desde las 8:00am hasta las 4:00pm, y nunca me preocupo que pasará hambre. Gracias a las comidas gratuitas, sé que mi hija está bien cuidada.

Una vez más les digo… ¡muchas gracias por un regalo tan tremendo para mi hija!

Vlasova